18 de febrer del 2011

Ay Praga

Hace 6 días que ese avión despegó desde la puerta B33 del aeropuerto de el Prat para llegar a Praga, esta ciudad que minuto a minuto me ha conquistado. Seis días que han sido como seis vidas. Por ahora todo es mejor de lo que podia imaginar. Cuando muchos me decíais que la ciudad era preciosa,os quedabáis cortos. De hecho, cortos es poco. La ciudad es perfecta. No es bella, es bellísima. Hay tantos rincones que descubrir, tantas fachadas por admirar y tantas estatuas por fotografiar que me da la sensación que cinco meses no me van a servir para absorber todo lo que Praga puede darme. Porqué Praga es mágica. No se si es ese aire de cuento de hadas que le dan las casas pintorescas. Aquí, incluso la más insignificante panadería está en un edificio impresionante. Aquí solo hay lugar para el arte. Un arte dividido en dos: el arte antiguo, con su reloj, su Starometska Namesti, su puente de Carlos y su castillo, y el arte sovietico, esos edificios horriibles, azules y blancos como Hostivar mismo, esos bloques de pisos que tienen tanta historia detrás. Porqué Praga es un libro abierto. Cada rincón, cada adoquín, cada piedra es un mundo, una leyenda.

A ritmo de Antònia Font y Love of Lesbian el aguanieve y el frío de Praga se hace más llevadero. Nada puede empañar mis gafas ni mis ganas de unirme a ella para siempre. Bueno de hecho sí, el calor del Atmosphere cuando vives esa diferencia de temperatura entre el gélido viento y la deseada calefacción. Esa calefacción con ese chocolate caliente o esa draft beer. Esa draft beer que será nuestra perdición. O almenos ya lo está siendo, porque no puede ser que sea tan barato, porqué no, porqué eso no era un mito. Es así y punto.

Pero Praga, todavía no te siento como mi hogar. Me siento como una extraña, como una turista que el día siguiente va a volver a coger su maleta y se irá para siempre. Noto como si este fuese el último día paseándote, como si tuviese que abrir los ojos en cualquier momento y desaparecieses. Ay Praga. Creo que tu y yo vamos a tener uno de esos romances que duran para toda la vida. Solo me estás dando alegrías.Todavía no me has hecho soltar ninguna lágrima y eso, eso tiene un mérito espantoso. Conviertes mi debilidad en fuerza, en coraje, en ganas de querer más. Te abres a mi y me dejas descubrirte paso a paso, rail a rail. Ay Praga. Creo que serás mi amante durante los siguientes seis meses. Creo que tu nombre se gravará en mi corazón y se tatuará en mi piel. Ay Praga, diría que me gustas, diría que por fin he encontrado el amor.

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